Enfermedades

Amor saludable

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Al tener mascotas siempre se deben tomar precauciones respecto a su control, ya que pueden transmitir enfermedades. Dentro de la prevención también está nuestra forma de afecto y contacto con los animales. Merecen un trato digno, sin caer en extremos.

Hay distintos tipos de enfermedades, leves y graves, que pueden ser transmitidas por las mascotas más comunes a las personas, mencionamos algunas.

Gato: un ponzoñoso arañazo o una mordida puede provocar una herida que se inflame y produzca fatiga. También son portadores del parásito toxoplasma gondii, que transmite la toxoplasmosis. Es difícil saber si el gato es portador porque no suele mostrar síntomas. En las personas se manifiesta parecido a una gripe. Las embarazadas son las que más deben cuidarse, porque pueden pasar la infección al feto, provocando ceguera o daños en el cerebro.

Perros: las garrapatas, ya que éstas pueden producir la enfermedad de Lyme y el tifus. También la rabia, que se transmite por la saliva de la mordida del animal.

Roedores como hámster, ratas, conejillo de Indias: pueden ser portadores de bacterias y virus que produzcan infecciones en las personas. Por ejemplo, el hantavirus, enfermedad potencialmente fatal.

Loros, patos, gorriones, gallinas: psitacosis, una enfermedad que se transmite por el aire. Causa fiebre, diarrea, infección en los ojos y puntos rojos en el cuerpo.

Cómo convivir con respeto 

Perros y gatos son considerados parte de la familia y conviven cada vez más dentro de la casa e incluso comparten sofás, alfombras, camas y hasta cubiertos con algunos dueños. “Se debería concebir el respeto animal en su ser animal, ya que no será nunca un humano. Somos muy influenciables respecto a la sobreprotección de nuestras mascotas, es cierto, pero sostengo que hay criterios, como cuidarlos conociendo sus peculiaridades, que nos rescatan de esas influencias”, dice la psicóloga Stella Insaurralde. Respecto a la demostración de cariño, subraya que debemos tomar recaudos. No darle besos, “no es un hijo ni una pareja, pero sí es posible acariciarlos y alzarlos. La relación con las mascotas, el trato hacia el animal ha evolucionado, merecen un trato digno como todo ser viviente, sin caer en los extremos de no respetar su animalidad”.

Para la psicóloga, existen modas y también mucha soledad, “hay carencias afectivas que las mascotas cubren por su incondicionalidad”. Sin embargo, aferrarse en demasía es un rasgo de vacío, ausencias, “habitualmente las personas proyectan deseos insatisfechos en esos animalitos, por ejemplo, el darle el lugar de un hijo. Y me refiero a los extremos, o no confían en los seres humanos, tienen dificultad para relacionarse, etc”. Respecto a las personas que rechazan a las mascotas “probablemente nunca experimentaron el tenerlas, no vivenciaron la ternura de una mascota amiga. Estos aprendizajes se adquieren en la infancia y con ello nos humanizamos y sensibilizamos”, concluye.

Fuente: http://www.abc.com.py

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