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Buscarle un nuevo hogar a mi Mascota, dolorosa separación.

Seguramente la mayoría de los lectores sostendrán que a ellos les resultaría imposible desprenderse de su mascota pero sabemos que las situaciones y circunstancias individuales de cada familia son diferentes y a pesar del dolor que esto significa debemos dar este desagradable paso y buscarles un nuevo hogar a nuestra mascota.

Elección del nuevo hogar

Sabemos que adoptar una mascota adulta no es sencillo para nadie ya que a menudo las personas prefieren incorporar un animal cachorro para criarlos según sus preferencias y así poder conocer su comportamiento y reacciones y de alguna manera poder moldear al animal según los deseos de sus dueños.

Es común que las personas desconfíen de las verdaderas razones que impulsan en dar en adopción a un animal adulto considerando que “por algo lo querrán fuera de sus vidas”, sin tener en cuenta que en muchísimos casos, la mudanza, las condiciones de salud de los propietarios o la economía de la familia son motivos frecuentes de esta difícil decisión.

Es así que encontrar un hogar que reúna las condiciones que nosotros consideramos ideales es dificultoso pero no imposible.

En la medida de lo posible debemos tratar de encontrar una familia que tenga semejantes ideas de lo importante que es tener una mascota y que le brinde condiciones de bienestar, amor y manutención semejantes a las que le brindaban en su antiguo hogar.

Pasar de una vida reposada viviendo en una casa calefaccionada y durmiendo en las camas, a  vivir en una finca donde dormirá a la intemperie pudiera ser un salto en la calidad de vida que impacte negativamente a la mascota.

Es cierto que la contracara pudiera ser la libertad de movimientos, el manejo más independiente de los tiempos del animal y una vida más al aire libre, pero debemos saber qué tipo de raza o animal tenemos y cómo y durante cuántos años los hemos criado de determinada manera que lo hará más o menos propenso a adaptarse rápidamente  al nuevo escenario.

Visitas, amor y reencuentro

Muchas familias y sobre todo aquellas que generaron un vínculo y tuvieron que desprenderse de sus mascotas por cuestiones de fuerza mayor desean visitarlas en su nuevo hogar a los efectos de corroborar el bienestar y asegurar que la elección del la nueva familia adoptante fue la correcta.

Pero, ¿qué pasa con la mascota que está intentando insertarse en el nuevo hogar y reaparecen sus antiguos dueños? Todo depende del momento en la adaptación por el cual esté transitando la mascota.

Cuando la visita resulta muy temprana la mascota quedará con la sensación de un nuevo abandono y demorará el tiempo de inserción en el nuevo hogar generando más angustia y demora en el tiempo de adaptación que será una carga tanto para los nuevos dueños como para la mascota. Conocer el momento justo es muy difícil, pero ante la duda debe dilatarse lo más que se puedan las visitas, ya que al igual que nosotros, el tiempo ayuda a sobreponerse de las afecciones emocionales y afectivas.

Las señales de que el momento de la visita llegó están dadas porque el nuevo dueño percibe que el animal está relajado y suelto, que no espera el arribo de nadie contemplando puertas y ventanas, que se integra,  solicita y recibe las caricias, juegos y realiza paseos como uno más y que no se muestra temeroso de las órdenes, mandatos o pedidos de sus nuevos dueños.

Ver al animal feliz es la señal de que ha quedado atrás el sufrimiento y que la adaptación ha sucedido. Es allí donde la visita será catalogada por nuestra amada mascota como una sensación semejante a la que vivimos nosotros con la visita de un antiguo y querido amigo, que nos alegra verlo, disfrutamos su contacto, y si bien lo extrañaremos tras su partida, pero quedamos en paz y armonía con las  vidas que estamos viviendo.

Fuente: https://www.ciudadanodiario.com.ar